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miércoles, 5 de junio de 2019

¿Escuchas a los que desprecias?


A finales de mayo, fuí a escuchar a Maria Guadalupe a la Fundación Ramón Areces. Daba una charla con un título muy sugestivo: Her opponent: un experimento sobre género y percepción. Qué habría  pasado si Trump fuese una mujer y Hillary un hombre, o sea ¿qué hubiera pasado en los EEUU si en los debates presidenciales los mensajes de Hillary Clinton los hubiese expresado un hombre, y los de Donald Trump  una mujer?

De la reseña de la charla, "El objetivo es analizar si las percepciones sobre los candidatos cambian cuando se cambian los géneros. María Guadalupe hablará sobre los resultados y las conclusiones de este experimento, que resultaron ser sorprendentes. Las expectativas antes del experimento eran que Clinton fuera percibido como "más presidencial" como hombre y la actitud de Trump como "intolerable" en una mujer. Los autores contrastaron estas expectativas con las opiniones de los espectadores expuestos a este original debate."

Para visualizarlo contrataron a unos actores profesionales, donde un actor y una actriz reproducían a cada uno de los candidatos, copiando su estilo, cadencia, arrogancia, etc y actuaron en varios teatros americanos.  [https://www.heropponent.com/]
 

El objetivo de María Guadalupe durante la charla - en una puesta en escena muy interactiva-  fue involucrar al público para que expresase qué recordaba de los debates de Trump y Clinton, los puntos fuertes y débiles de cada uno, hacernos escuchar algunos trozos de la obra heropponent, para que viésemos en acción a los actores y que reaccionásemos a la representación cruzada.

Como comenta teenvogue, "La idea del experimento era demostrar que el comportamiento agresivo de Trump no sería tolerable en una mujer, y que Clinton hubiese sido más respetada de haber sido un hombre según NYU News."

Por lo que explicó María Guadalupe durante su charla, no hay conclusiones universales, pero sí hay una reacción mayoritaria: aquellos que despreciaban a cualquiera de los dos personajes logran escuchar y dar más valor al mensaje cuando viene de otra boca, independientemente del género del orador.

Teenvogue comenta que "Tal como descubrió NYU News muchos espectadores se quedaron horrorizados al ver que no veian en Gordon (el actor ) aquello que admiraban en Clinton y que las tácticas de King (la actriz) brillaban cuando decían cosas que en Trump lo veian inadecuado".

Pero el ejercicio debe servir como una advertencia contra nuestros sesgos de género (y sobre todo del género femenino). En algunos puntos concretos no solía gustar el lenguaje no verbal del actor (el que reproducía el mensaje de Hillary y actuaba como ella), parecía demasiado femenino para un hombre, como por ejemplo callar y solo sonreír como método de expresar desacuerdo.

Finalizaré con las conclusiones de Maria Guadalupe en la reseña del programa,  
"La forma en que pensamos que percibiremos algo es muy diferente de cómo nos sentimos realmente al respecto. Cuando las palabras de Trump se pusieron en la boca de una mujer, muchos encontraron que sonaba menos temerario o loco; quizás porque es más socialmente aceptable que una mujer sea más dramática y emocional. Si bien no hay evidencia de que el elenco entre géneros haya cambiado la preferencia de cualquiera, le dio a la gente la distancia suficiente para reflexionar sobre su propio sesgo de género profundamente arraigado, y para pensar cómo podrían haber comprendido mejor los debates y la otra perspectiva si no hubieran sostenido tal fuerte preferencia o disgusto por un candidato específico”.
Y me pregunto, ¿cuándo alguien de izquierdas escucha a Casado o cuándo alguien de derechas escucha a Sánchez, filtra [no escucha] su mensaje porque lo desprecia?

Perdemos todos....





martes, 4 de octubre de 2016

¡La gente que siente que tiene poder abusa!


Ya se que lo sabías. Y es que para conseguir el poder esas personas utilizaron muchas veces capacidades de seducción que desaparecen por arte de magia cuando lo consiguen. Es la paradoja del poder, según Dacher Keltner, en "Managing Yourself. Don't Let Power Corrupt You", ("Gestiónate. No dejes que el poder te corrompa").

Y ¿cómo se nota en el puesto de trabajo? Pues que el jefe siente que tiene el derecho a colarse si la secretaria (o cualquier otro subordinado) está atendiendo a otro, si sobra una galleta es obviamente suya,....  Todos hemos visto estos comportamientos. Pero, atención, el tema es situacional. Si nombran a alguien líder de un grupo de trabajo, aunque sea para hacer una tarea puntual, Keltner identifica que estos comportamientos se replican. ¡Que la galleta que sobró de la merienda es suya por derecho propio!

Para evitar que nos comportemos así, comenta que tenemos que estar muy vigilantes sobre nuestros cambios de comportamiento al llegar a posiciones de poder, ya que con el mismo viene una sensación de expansión y energía que nos hace sentir invencibles. Lo bueno es que sólo por meditar sobre estos pensamientos de poder y  ánimo, somos capaces de mejorar nuestro auto-control en estas áreas.

Para saber si estas cayendo en la enfermedad, ¿te estás volviendo mas arrogante?, ¿interrumpes a los demás?, ¿te arrogas todos los méritos de un trabajo en equipo?

 Al final todo parece que se desgrana en reforzar las áreas que paradójicamente les ayudaron a escalar: la empatía, la gratitud y la generosidad. Y da algunos ejemplos de como conseguir cada una de ellas, la empatía, p.ej. preguntando, interesándose, efectuando escucha activa; la gratitud dando las gracias, reconociendo públicamente a otros, celebrando éxitos; y la generosidad intentando estar tiempo cara a cara con las personas que lideras, o p.ej delegando tareas importantes y de visibilidad.

¿Debiera asesorar el Sr. Keltner a algunos políticos españoles recién encumbrados?
¿Y a tu jefe?

miércoles, 4 de febrero de 2015

¿Por qué los mas incapaces son políticos?

Acabo de leer "España a la salida de la crisis", de Ignacio Sotelo. Aunque sólo es un apartado menor de este excelente libro (ver Critica Babelia), quería compartir su reflexión del desmoronamiento de los partidos políticos. Hace una reflexión de por qué es negativa y mala la selección que hacen los partidos de la gente que colocan en los cargos públicos y se pregunta (pp53 y sig):
 "¿Por qué los más incapaces o aquellos con menos escrúpulos son los que terminan por hacer una carrera política? (...) Dadas las estructuras oligárquicas de los partidos, la condición indispensable del afiliado que quiera hacer carrera es vincularse a un clan al que ha de ofrecer, como todo bagaje, una lealtad inquebrantable. Pero, como el fervor, entendido como sumisión, está en relación inversa a las oportunidades que la vida laboral brinde, se permite avanzar preferentemente a aquel del que se está seguro de que, al poseer un valor escaso en el mercado de trabajo (...) mantendrá la fidelidad al jefe en cualquier circunstancia (...) El principio rector de selección de la clase política no es el talento; menos aun los conocimientos, o el talante moral (...) estas cualidades hacen al candidato especialmente sospechoso porque (...) puede actuar con criterio propio, exponer críticas en público y dar muestra de una insufrible independencia. (...) El político se profesionaliza (...) porque no se le ofrece alternativa mejor. El político profesional no es el que vive para la política (...) sino el condenado a tener que vivir de la política". (subrayado mio)
Rosa Montero en el País Semanal del domingo 1 de febrero, en su artículo "Esos pobres políticos", cita a Carles Casajuana, que trabajó en la Moncloa, y escribió "Las leyes del Castillo", Premio Godó de Periodismo de Investigación 2014:
 "Creemos que, porque son poderosos, los gobernantes tienen más capacidad que los demás para dirigir los asuntos públicos. Pero no siempre es así. (...) Los gobernantes, de media, no poseen un talento especial para gobernar. Poseen únicamente un talento especial para alcanzar el poder y conservarlo, que no es lo mismo".
Todo te encaja con la realidad política española. ¡Y bien que encaja! Me olvidaba de comentar un pequeño detalle, Igancio Sotelo documenta muchas de sus reflexiones con el análisis de la sociedad alemana! Nosotros, como no, lo mejoramos.

Y Bioy Casares, argentino, dice en su "Breve diccionario del argentino exquisito, 1978"
"El mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Entiendo que se subestima la estupidez".
 ¿Y lo divertido que es ir a votar con los ideales y las emociones? ¡Que no nos lo quiten!

miércoles, 8 de agosto de 2012

Propaganda

Según Harold Lasswell, en la "Encyclopaedia of the Social Sciences", "Un sistema de adoctrinamiento que funciona correctamente tiene varias tareas, algunas de ellas bastante delicadas. Uno de los objetivos son las masas estúpidas e ignorantes. Deben mantenerse así, desviadas con hipersimplificaciones emocionalmente potentes, marginalizadas y aisladas. Idealmente, todo el mundo debería estar solo ante la pantalla del televisor viendo deportes, culebrones o comedias, privado de las estructuras organizacionales que permiten a los individuos que carecen de recursos descubrir lo que piensan y creen en interacción con otros, formular sus propias preocupaciones y programas y actuar para hacerlos realidad. Así, luego, se les puede permitir, incluso alentar a, ratificar las decisiones de los que son mejores que ellos en elecciones periódicas". (p.109 "Las culturas fracasadas", José Antonio Marina.)

¿Y quién son esos políticos?

"Tras alguna tropelía de un político, es frecuente oír un comentario desengañado. Cada nación tiene los políticos que se merece. Para el pensamiento sistémico, esta afirmación no tiene sentido, porque no hay separación entre uno y otro sino interacción. Un líder poderoso es el que es capaz de actualizar posibilidades sociales presentes pero dormidas. Y una sociedad inteligente es la que suscita este tipo de líderes. La inteligencia política adquiere así un doble significado. Puede entenderse como la capacidad de los políticos de resolver los problemas de la polis. Pero también podemos entenderla como el talento de una comunidad para resolver los problemas del ejercicio del poder, incluido el de la selección de los políticos. Y eso incluye también el modo como las creencias y sentimientos sociales han influido en la mente del político."
(p 60 "Las culturas fracasadas", José Antonio Marina.)

miércoles, 27 de junio de 2012

Tu estás equivocado, y yo tengo la razón

Jonathan Haidt autor del libro "The Righteous Mind: Why Good People Are Divided by Politics and Religion" (La mente justa: Por qué la gente buena está dividida por la política y la religión), ha estado indagando cómo se polariza la sociedad ante dilemas morales que acaban siendo políticos.

Según Haidt la mente utiliza dos mecanismos operativos: la intuición (rápida, salvadora) que nos permite no pensar muchas cosas en el día a día, y el razonamiento que piensa de una forma cognitiva los siguientes pasos que tenemos que desarrollar. Aunque eso si, un razonamiento que muchas veces busca certificar, justificar, razonar, lo que la intuición nos ha hecho hacer. Añádase a estos ingredientes que las personas (y los grupos que componemos lo refuerzan) nos creemos en la posesión de la verdad que, por cierto, es el pegamento que ha permitido generar actividades colaborativas dentro de grupos enfocando el altruismo hacia los miembros de nuestro clan.

Haidt cita a Howard Margolis,
Razonamos de forma moral no para reconstruir las razones por las que llegamos a una juicio, sino para encontrar las mejores razones para que los otros nos puedan acompañar en nuestro juicio.
Por ello si queremos influenciar a alguien, si queremos cambiar su forma de pensar, debemos influenciar su intuición, o sea conectar de forma emocional para luego poder intentar abordar desde la empatía la conversación. 

Nuestra moralidad está gobernada por 5 factores morales (o pilares). En función de nuestra afinidad política cambia el significado y la importancia que damos a cada uno de los pilares. La gente de izquierda valora dos por encima de todo: la Igualdad y el Cuidado. Los otros 3 pilares (Lealtad, Autoridad y Santidad) apenas los valora. Ahora bien la importancia de los cinco pilares, al ir recorriendo el eje desde la izquierda hacia la derecha, se va equilibrando para finalmente confluir y tener todos ellos un peso similar. O sea la gente de derechas utiliza todos los pilares para hacer valoraciones morales mientras que la izquierda se apalanca sólo en dos.

¡La matriz moral de interpretación del mundo cambia según nuestro posicionamiento político! O viceversa, la gente que valora mas las experiencias nuevas, que nos les importa el cambio, las personas más abiertas, interpretan los pilares de la Lealtad, Autoridad y Santidad como corsés que les impiden experimentar (y desprecia y no entiende por qué otros puedan valorar temas ligados a los otros pilares); y viceversa la gente que valora mas el status quo, el orden, la autoridad, y la tradición no entiende que otros sólo valoren la Igualdad y el Cuidado.

Para complicarlo más, el valor semántico dado a cada uno de los pilares es diferente. Centrándome en los dos más selectivos: la gente de la izquierda ve la Igualdad como la justicia social mientras que la gente de la derecha ve la igualdad como equidad, proporcionalidad: quién más hace mas recibe - no se debe quitar a unos para dar a los perezosos o a los inmigrantes ilegales. De forma similar, en el pilar del Cuidado, la gente de derecha valora el cuidado de los que se sacrificaron por el grupo, el altruismo de nuestro grupo es hacia los nuestros. La izquierda entiende el cuidado como el cuidado universalista de los desamparados.

La conclusión de Haidt es que la moralidad une y ciega. Une a personas en grupos para poder conseguir metas colaborativas. Ciega porque no les deja pensar fuera de sus preconcepciones. Creer, hacer y pertenecer.

No somos capaces de cambiar una sociedad si no tenemos en cuenta el efecto del cambio en el capital moral de la misma, y para ello debemos considerar/respetar los temas sagrados de los demás.
"Si hay un secreto para el éxito, éste radica en la habilidad para entender el punto de vista del otro y ver las cosas desde su perspectiva, además de la tuya." (Henry Ford)

Como comenta al final del video de TED.com (ver video al final):
Muchos de los problemas que tenemos que resolver son problemas que requieren que cambiemos a otros. Y si tu quieres cambiar a otros, una manera mucho mejor de hacerlo es primero entender quienes somos - entender nuestra psicología moral. Aceptar que todos pensamos que tenemos la razón y entonces, alejarte, salir de la matriz moral y tratar de verlo solamente como una lucha sobrevenida donde todos piensan que tienen razón, y todos tienen al menos algunas razones (aunque estés en desacuerdo) para hacer lo que están haciendo. Y si lo haces, ese el elemento esencial para cultivar la humildad moral, saldrás de esa condición humana de estar siempre en lo cierto.

Relacionado:  
  1. Test para ver tu posicióncon respecto a los 5 pilares morales
  2. The Emotional Dog and its Rational Tail:A Social Intuitionist Approach to Moral Judgment
  3. Jonathan Haidt descodifica la psicología tribal de la política 
  4. How Critical Thinkers Lose Their Faith in God 
  5. No pienses en un elefante, lenguaje y debate político  
  6. 75% de IRPF para millonarios: ¿justicia social o castigo al rico?


La traducción del vídeo tiene un gazapo: en USA los liberales son las personas de izquierda.

miércoles, 28 de marzo de 2012

La política como guerra

Os recomiendo la lectura del artículo "Corrigiendo lo que está equivocado en la política americana", de David A. Moss, publicado recientemente en el Harvard Business Review. Comenta como en el pasado los partidos políticos proponían diferentes visiones que se contrastaban y permitían que los EEUU se beneficiasen de esa dinámica contrapuesta. Ello permitía coger lo mejor de ambos mundos, la prioridad absoluta era la salud de la democracia.  Pero da una voz de alarma al comentar que ahora impera un nuevo mecanismo, la política como guerra. Es un entorno "sucio", "tóxico", donde negociar, acordar, son términos inadecuados: sólo vale la victoria. Pero, ganar a cualquier precio puede llevar al desastre.

Propone que los líderes del mundo civil (en su caso del mundo de los negocios) se movilicen para defender la democracia, clarificar las prioridades públicas, recordar la historia, y defender el civismo. La política como guerra también se aplica en España. Y también nos puede llevar al desastre.

Movilizar a la sociedad civil americana para que influencie a sus líderes políticos y a su pueblo es posible. ¿Y a la española?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Una crisis para 20 años?

Por favor ¡no! ¡No quiero 20 años de crisis! ¿Pero tendrá razón Richard Koo? ¿No somos capaces de analizar qué ocurrió en Japón hace 20 años y estamos cometiendo los mismos errores que cometió Japón? Estamos en lo que denomina una recesión de balance.

El pasado 13 de noviembre fue entrevistado tanto por El País y por Público. Su mensaje es contundente. Europa (Berlín y Bruselas) no se han enterado. Esta crisis no es fiscal, sino bancaria contagiada a su vez del mercado inmobiliario. Y los remedios son diferentes. Pero erre que erre, Alemania insiste en curar el mal fiscal, y su solución es un ajuste severo. Según Koo, estamos en una crisis bancaria que contagia a la economía.

Y claro, si se cura lo que no es, acabamos peor. Porque, nosotros, en España, estamos endeudados hasta las cejas: ni las empresas ni la gente quiere gastar más, no hay liquidez en los bancos, y nadie quiere endeudarse más. El único que puede aumentar el gasto en este contexto, es .... el sector público. Pero esto es tabú en Europa hoy en día: no se puede gastar ni un euro más.
"La deuda japonesa está en el 200% del PIB, la estadounidense y británica en máximos, y en cambio los intereses que pagan esos países son bajísimos. Hay una razón: los ciudadanos tienen miedo, ahorran mucho y compran deuda pública: por eso los intereses son mínimos y aun hay margen para el estímulo.
(...)
La única diferencia es que al compartir el euro , el ahorro de los españoles vuela a Alemania, el país más seguro y sin riesgo de tipo de cambio. Gran parte del ahorro europeo va a los bonos alemanes, que paga intereses irrisorios. ¿Qué hace Alemania con ese dinero? Nada de nada. Pero quizá eso cambie: la recesión les va a golpear. Van a tener que gastar.
(...)
A Japón en 1997, la OCDE, el FMI, toda esa gente que no sabe nada, le dijeron que tenía una población envejecida, recomendaron recortar el déficit, hacer reformas. Nosotros, que asesorábamos al primer ministro, dijimos que no escuchara o todo se vendría abajo. Se decidió recortar el déficit. Adivine lo que ocurrió. En lugar de reducirse, se disparó. A Japón le costó diez años recuperarse de aquello. Cuando el sector privado está reduciendo deuda, si el sector público hace lo mismo, todo se viene abajo. El ejemplo más claro está ocurriendo ahora en España."
En definitiva, Koo sugiere que la receta a aplicar en Europa es la opuesta a la que se etaá aplicando. El apostaría por el estímulo fiscal: que los gobiernos pidan dinero prestado y gasten.




miércoles, 30 de noviembre de 2011

Apuntes sobre la globalización (1998)

Dice Joaquín Estefanía en el prólogo de su libro "Contra el Pensamiento único" (editado en 1998) frases llamativas, que nos hacen reflexionar fuertemente. De hecho hoy suenan a 'déjà vu'.:
En la posguerra mundial, los países occidentales crearon el Estado de Bienestar como una especie de revolución pasiva. El Estado del Bienestar, esto es la universalidad de la sanidad pública, educación pública, pensiones públicas, un seguro para todo aquel que no encontraba empleo, negociación colectiva, etcétera, se puso en marcha para evitar que los trabajadores occidentales tuviesen la tentación de mirar hacia las conquistas aparentes o reales del comunismo, y las prefiriesen. Así se lograron unos derechos adquiridos. Desaparecido el socialismo real se ha iniciado una especie de contrarrevolución que consiste en limitar o anular algunos de esos derechos adquiridos. Se apoya para ello en una dificultad real: la crisis fiscal del Estado, la falta de recursos públicos suficientes para mantener esos derechos en una coyuntura demográfica adversa (mayor esperanza de vida de los ciudadanos). Pero la consecuencia inmediata es que se pone en duda la universalidad de esos derechos; así, las pensiones deberían ser públicas sólo para los indigentes y los demás tienen que ahorrar en sistemas privados para su jubilación. Lo mismo ocurre con la sanidad o la educación. Pero éste es un problema en primer lugar político y sólo en segundo lugar económico, de recursos públicos escasos. Frente a los que consideran que las pensiones, la educación o la sanidad son bienes, hay que reivindicar su carácter de derechos y tratarlos en el terreno de la política, no de la economía.
(...)  
También se está dando un intenso desplazamiento del poder político hacia el poder económico. Si esta tendencia se consolida definitivamente, si las grandes compañías, los grandes fondos de inversión o de pensiones internacionales tienen más poder que los Gobiernos o que los Parlamentos nacionales, en el extremo se puede hacer una pregunta: ¿Para qué votar? ¿Qué queda de la soberanía del Estado-nación? 
(...)  
Como nos ha enseñado Alain Touraine, “a finales del siglo XIX y principios del XX, las naciones que perdían el control de sus economías se lanzaban de cabeza hacia el nacionalismo, ya fuera éste de cariz reaccionario o revolucionario. Si hoy nos sometemos a los intereses de un capitalismo financiero estaremos preparando un siglo XXI todavía más violento y militarista de lo que haya podido ser el siglo XX.”

miércoles, 11 de mayo de 2011

Diario de Campaña Electoral (de Roberto Alfa)

Hace unos meses, Roberto Alfa (1964-2008), conocido comunicólogo y creativo publicitario, murió asesinado en Guatemala durante un intento de robo. La policía encontró en el hotel donde se hospedaba un diario de las actividades de la última campaña electoral en la que había trabajado. Tras varios avatares, no exentos de polémica política, la esposa decidió hacer público el documento.
  • El poder de la red: “Los spots para Internet están funcionando desde hace dos meses y muy bien. Es genial lo de la red: con tal de no firmarlos o de que vayan a nombre de las juventudes del partido, puedes colgar videos saltándote la normativa electoral. De hecho, según un estimado colega, Internet nos va a hacer aún más millonarios, porque las campañas en la Red son ya permanentes, duran todo el año, como las de Navidad”
  • Repetir infinitamente el mensaje: “Todo se basa en repetir lo mismo hasta la saciedad, hasta que el eslogan se quede adherido a la piel del público como un secante.. (…) En las dos semanas que dura una campaña, todo debe ser campaña: un perro, un tren, un tomate; todo se convierte en elemento simbólico de campaña, le importe o no al perro o al tomate. Cada conversación, cada chiste, cada encuesta debe formar parte del gran guión de la campaña. (…) En las campañas electorales aún se juega como en las guerras de antes: no hay bombardeos de precisión, sino simples ataques de saturación, sobre todo al principio.”
  • El mitin: “¿Para qué sirve un mitin? Por sí mismo, para nada. Pero da mucho de sí en otras cuestiones. Una de ellas es que sirve para que los segundones del partido puedan subir al escenario a fotografiarse junto al jefe cuando acaba el speech. De esa manera, se podrán pavonear toda la vida cuando tengan visitas en casa y les pregunten por esa foto que tienen encima de la mesa camilla. Otra de las ventajas del mitin es, desde luego, la televisión. Es un tema de costes. Un spot sólo lo pasan en los horarios pactados y únicamente en los canales públicos (al menos en Europa); en cambio, un mitin sale en los noticieros y en todas las cadenas de televisión y radio. El mitin también rinde bien en la tele, porque el candidato queda enmarcado por gente de verdad, no por figurantes de spot. Claro que, “de verdad” no hay nada en política. La gente que aparece detrás del jefe cuando habla a la galería está completamente estenografiada: Fijaos bien la próxima vez que veáis un mitin en la tele. Siempre hay gente joven que no para de asentir con la cabeza. Y nunca falta un negro. No siempre veréis chicas guapas, como en los concursos de la tele —el espectador podría pensar que se trata de un grupo de pijos— sino que son chicos y chicas con cara de empollones como si estuvieran a punto de inventar un nuevo Yahoo! que los lleve al estrellato.”
  • ¿Todo vale?: “Esta mañana he recibido indicaciones claras y precisas por parte de la dirección del partido de atacar la vía del miedo. Desde luego, esta es una estrategia que siempre tenemos presente. Sólo hace falta ver el eslogan. Pero las órdenes han sido más que precisas: “entra a yugular”. Es un poco tarde para estas cosas. No analizaré ahora lo cagados que están arriba —que lo están— sino lo delicado de entrar en determinados basureros. Sacar la basura a la calle para meterla en el contenedor que no le corresponde siempre comporta el riesgo de encontrarte a un vecino que te vea. Lo importante es hacer que otro la baje. Es evidente que no me quedan alternativas, si a medio plazo me quiero salir con la mía. Entraremos a trapo, pero habrá que calcular con precisión la onda expansiva. (…) Las normas sagradas 7 y 8 de una campaña rezan: “no responder nunca a un ataque” y “saber utilizar las preguntas”. Cuando respondes a un dardo, juegas en campo contrario; cuando lanzas un interrogante, obligas a contestar.(…) La guerra se produce en la confusión.”
  • Tipos de campañas electorales: “Me han preguntado muchas veces cuáles son las tipologías básicas de una campaña electoral. Yo tengo mi propio catálogo: lágrimas, parodia, musical, ficción, animación, catástrofe, mano dura, patria y cambio. Hay más, pero todas se pueden concentrar en estas. Os preguntaréis qué tendrán en común estas categorías, puesto que unas son conceptos y otras formatos narrativos: son dos caras de la misma moneda. Además, es que, a no ser que el candidato sea un comunicador nato, nunca hay que dejarlo solo en el spot. (…) Seguramente estaréis pensando que dónde están los grandes temas de una campaña: la economía, la educación, los servicios sociales, la sanidad. La respuesta es de una sencillez implacable: en ninguna parte. ¿Habéis visto a algún candidato entrar a fondo en estas cosas? Han aprendido que lo mejor es no mojarse en campaña.
Texto original completo embebido debajo, de Marzo & Rodríguez: “Spots electorales. El espectáculo de la democracia en la TV mundial desde 1989”, Barcelona, Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona” referenciado también en el libro de Daniel Ortiz,“Política i valors. Com restaurar la grandesa de la política”.

Más info:

http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/la-politica-como-videoarte-96726



miércoles, 20 de octubre de 2010

La ética de la responsabilidad y la ética de la convicción en la política

Acaba de caer en mis manos un pequeño libro de Daniel Ortiz "Política i valors, Com restaurar la grandesa de la política?"que a su vez referencia el libro "El político y el científico" de Max Weber.

Contrapone Weber la ética de la convicción de un político,
"que se rige unicamente por principios morales y donde siempre y por encima de todo, se deben respetar estos principios, como por ejemplo 'decir la verdad', independientemente de las circunstancias. Y por tanto la mentira, por más excepcionales que sean las circunstancias, siempre será un comportamiento ilícito, éticamente reprobable."
con la ética de la responsabilidad
"considera que el criterio último para decidir ha de fundamentarse en la consecuencia de la acción. O sea decir la verdad continua siendo el principio moral de referencia, pero no se puede aplicar de forma automática".
Según Weber la ética de la responsabilidad es la única aplicable en el mundo de la política. Añade Ortiz que "No es que la ética de la convicción tenga falta de responsabilidad, ni que la ética de la responsabilidad tenga falta de convicción, pero hay una diferencia abismal entre ambas". LA ética de la convicción tiene un elemento mesiático que permite evadir responsabilidad pero al mismo tiempo crea ilusión y marca un camino a conseguir. Weber comenta que:
"Cuando las consecuencias de una acción realizada conforme a una ética de la convicción son malas, el que la va a ejecutar no se siente responsable de ellas, sino que responsabiliza al mundo, a la estupidez de los hombres, o a la voluntad de Dios que los hizo así. Quien actúa conforme a una ética de la responsabilidad, al contrario, tiene presente todos los defectos del hombre medio.
(...)
Quien opera conforme a la ética de la convicción no soporta la irracionalidad ética del mundo. Es un racionalista cósmico-ético"
Sintetiza
"Nadie puede prescribir si se debe operar conforme a la ética de la responsabilidad o a la ética de la convicción, o cuando hay que hacerlo conforme a una y cuando conforme a la otra."
Acaba reflexionando Weber que
"Ambas éticas son complementarias que han de concurrir para crear al hombre auténtico, al hombre que puede tener vocación política."
Quieres saber más:
Conferencia sobre el político y el científico

miércoles, 17 de marzo de 2010

No pienses en un elefante, lenguaje y debate político

George Lakoff, lingüista y científico cognitivo estadounidense, estuvo durante largo tiempo preguntándose por qué el partido republicano ganaba elección tras elección en EEUU con lo que, a su parecer, era un lenguaje difuso, mientras que los demócratas con un mensaje aparentemente mas congruente cosechaban derrota tras derrota. Analizó el tema detenidamente y publicó sus conclusiones en su libro No pienses en un elefante, lenguaje y debate político (VO, Google Books).

Lakoff comenta que los republicanos han invertido, a través de sus think tanks,  ingentes cantidades de dinero en financiar estudios que han estudiado detenidamente cómo las personas estructura y comunican sus ideas, para así estructurar luego el mensaje de los republicanos de manera que de una forma sencilla pudiesen minimizar las posibilidades de su adversarios.

Para ser efectivo en una comunicación es necesario que tus escuchantes acepten el marco de comunicación desde el que te estás expresando. En política hay dos marcos principales de comunicación, el del padre estricto que vigila y controla todo lo que haces y se preocupa que no "caigas" en el error, utilizando el castigo cuando es apropiado y marginando a los que no se comportan con la moral que esperada; el otro marco es el del padre abierto que promueva la empatía y la responsabilidad, donde cada uno se debe desarrollar dentro de estos dos valores principales. El primero se relaciona tradicionalmente con la derecha, el segundo con la izquierda.

Los republicanos definen marcos de comunicación desde la visión del padre estricto. Veamos un ejemplo de un marco de comunicación. Cuando George W Bush llega a la Casa Blanca se pone a hablar de la necesidad de que es necesario aliviar los impuestos (Tax relief). ¿Por qué usa el término alivio? Porque aliviamos, a los oprimidos, a los perseguidos, a los aplastados; en definitivo sólo hay alivio si previamente ha existido algún tipo de exceso,  posiblemente injusto. Ya hemos creado una metáfora preciosa: Aliviar los impuestos. ¿Quién será el villano que impida aliviar semejante injusticia? Si en vez de utilizar el término aliviar, hubiese hablado de rebaja en los impuestos, la fuerza semántica inherente no sería tan fuerte. En cualquier caso, ¡ya tenemos un marco!

Lakoff identifica que los diferentes mensajes que componen habitualmente la agenda de los republicanos como son el aborto, la familia, la religión o los impuestos aparentemente no tienen nada en común. Lo que liga todos estos conceptos no está en el mensaje transmitido: está en la educación que la gente ha recibido desde su infancia, son marcos de referencia que no cuestionamos posteriormente, pues en base a ellos hemos construido muchos de nuestros valores. Si en una comunicación somos capaz de "activar" estos valores, la probabilidad de que otros mensajes embebidos lleguen a buen puerto es muy alta.

Siguiendo esta filosofía, los republicanos enmarcan sus mensajes, los arropan con valores que aprendimos en nuestra infancia, provocando en el electorado unos "reflejos" automáticos positivos. Por contra los demócratas han creído mucho tiempo que lo importante era explicar con detenimiento las ideas, explicar el programa, y muchas veces ni se han parado a refutar afirmaciones de los republicanos que les parecían extremadamente exageradas. ¿Para qué si el mensaje es tan extremo y exagerado? Pensaban que se desmontaban solos.  ¡Craso error! Posiblemente el escuchante ha sido cautivado por algún valor que le ha resonado, y ha aceptado el resto del mensaje que iba en el paquete.

En las discusiones políticas hay que cuidar mucho de no contestar al contrincante dentro de el marco de referencia que el haya podido establecer; estaríamos aceptando tácitamente unos límites argumentales, del que sería muy difícil posteriormente sacar a nuestro escuchante. Cuando tengas que desmontar una tesis enmarcada en un marco de referencia, se debe seguir una cierta liturgia:
  • Di que no estás de acuerdo, 
  • Explica por qué no estás de acuerdo, 
  • Explica tu postura sin usar el marco de referencia que has desmontado.

El libro acaba con esta recomendación:
  1. Sé respetuoso,
  2. Responde cambiando el marco,
  3. Piensa y habla desde los valores,
  4. Dí lo que piensas.
Mas en:
  1. El centro ideológico no existe 
  2. Y las teoría de Lakoff se encarnaron en Obama
  3. Trampas en las que incurrimos al tomar decisiones