miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Una crisis para 20 años?

Por favor ¡no! ¡No quiero 20 años de crisis! ¿Pero tendrá razón Richard Koo? ¿No somos capaces de analizar qué ocurrió en Japón hace 20 años y estamos cometiendo los mismos errores que cometió Japón? Estamos en lo que denomina una recesión de balance.

El pasado 13 de noviembre fue entrevistado tanto por El País y por Público. Su mensaje es contundente. Europa (Berlín y Bruselas) no se han enterado. Esta crisis no es fiscal, sino bancaria contagiada a su vez del mercado inmobiliario. Y los remedios son diferentes. Pero erre que erre, Alemania insiste en curar el mal fiscal, y su solución es un ajuste severo. Según Koo, estamos en una crisis bancaria que contagia a la economía.

Y claro, si se cura lo que no es, acabamos peor. Porque, nosotros, en España, estamos endeudados hasta las cejas: ni las empresas ni la gente quiere gastar más, no hay liquidez en los bancos, y nadie quiere endeudarse más. El único que puede aumentar el gasto en este contexto, es .... el sector público. Pero esto es tabú en Europa hoy en día: no se puede gastar ni un euro más.
"La deuda japonesa está en el 200% del PIB, la estadounidense y británica en máximos, y en cambio los intereses que pagan esos países son bajísimos. Hay una razón: los ciudadanos tienen miedo, ahorran mucho y compran deuda pública: por eso los intereses son mínimos y aun hay margen para el estímulo.
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La única diferencia es que al compartir el euro , el ahorro de los españoles vuela a Alemania, el país más seguro y sin riesgo de tipo de cambio. Gran parte del ahorro europeo va a los bonos alemanes, que paga intereses irrisorios. ¿Qué hace Alemania con ese dinero? Nada de nada. Pero quizá eso cambie: la recesión les va a golpear. Van a tener que gastar.
(...)
A Japón en 1997, la OCDE, el FMI, toda esa gente que no sabe nada, le dijeron que tenía una población envejecida, recomendaron recortar el déficit, hacer reformas. Nosotros, que asesorábamos al primer ministro, dijimos que no escuchara o todo se vendría abajo. Se decidió recortar el déficit. Adivine lo que ocurrió. En lugar de reducirse, se disparó. A Japón le costó diez años recuperarse de aquello. Cuando el sector privado está reduciendo deuda, si el sector público hace lo mismo, todo se viene abajo. El ejemplo más claro está ocurriendo ahora en España."
En definitiva, Koo sugiere que la receta a aplicar en Europa es la opuesta a la que se etaá aplicando. El apostaría por el estímulo fiscal: que los gobiernos pidan dinero prestado y gasten.






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