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miércoles, 29 de agosto de 2012

Evito siempre predecir de antemano, porque es mucho más fácil hacerlo a posteriori

Daniel Kahneman en "Pensar rápido, pensar despacio" comenta:
"La idea de que el futuro es impredecible se ve socavada cada día por la facilidad con la que el pasado se explica. Como comenta Nassim Taleb en El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable nuestra tendencia para construir y creer narrativas coherentes del pasado nos hace difícil aceptar los límites de nuestra capacidad de predicción del futuro. Todo hace sentido a toro pasado, un hecho que los expertos financieros utilizan cada tarde para ofrecernos sus relatos convincentes de lo ocurrido durante el día. Y no podemos suprimir la intuición poderosa que lo que hace sentido a posteriori hoy era predecible ayer. La ilusión de que entendemos el pasado genera una seguridad desmesurada en nuestra habilidad de predecir el futuro"
Y es así como vivimos, creando sentido a toro pasado a las cosas. Si nuestro broker invierte dinero en una acción y sube es un lince. Si baja, el mercado va mal. Kahneman estudió la fiabilidad de los brokers de bolsa y llegó a la conclusión que era nula. O en cuanto a los comentaristas políticos comenta el estudio que efectuó Philip Tetlock pidiendo un análisis político sobre futuros acontecimientos ("Expert Political Judgment: How Good is It? How Can We Know?"):
"Los resultados fueron devastadores. El acierto de los expertos fue peor que si simplemente hubiesen asignado probabilidades idénticas a cada una de las 3 posibles opciones. En otras palabras, gente que invierte su tiempo, y se gana la vida, estudiando un tema en particular producen peores predicciones que unos monos jugando a los dardos, que hubiesen distribuidos sus dardos de forma uniforme en la diana. Incluso en sus áreas de especialidad los expertos no fueron significativamente mejores que los no especialistas."

Intentemos llevar estos párrafos a nuestro día a día.
  • Escuchamos diariamente la radio para que la corte de tertulianos sabelotodo hagan previsiones sobre el futuro y refuercen nuestras convicciones. ¡Eso sí ahora ya sabemos que aciertan tanto o tan poco como los expertos mas expertos! Pero les seguimos escuchando...
  • En cada proceso electoral nos dejamos seducir por los políticos que construyen narraciones basadas en el pasado (demostrando que ellos controlaban todo ) y nos convencen que con ellos irá mejor - ¡y les creemos y les votamos! 
  • Y los que tienen ahorrillos van al banco donde unos "expertos" les aconsejan cómo invertir sus dineros - ¡en preferentes! (Si de verdad supiesen de dineros invertirían hasta la camisa pero sólo para ellos, ¿para que desperdiciar ganancia en los demás o es que necesitan a los demás para que pierdan y ganen ellos? )

¿Darás menos crédito a lo que te dicen y más a lo que tu piensas?

Mas info: 

miércoles, 20 de julio de 2011

Seis sombreros para pensar

Ocurre muchas veces que estamos en una reunión intentando pensar o debatir un tema, pero el grupo de trabajo no es capaz de pensar activamente porque los pensamientos positivos de una persona se solapan con los pensamientos negativos de otra, o con el pensamiento creativo de una tercera persona. Cada uno de nosotros tiene la tendencia de expresar sobre el tema aquello que más nos preocupa, sin intentar analizarlo desde otraas perspectivas. 
Como dice Edward de Bono en su libro "Seis sombreros para pensar",
"La principal restricción del pensamiento son las defensas del ego, responsables de la mayoría de los errores prácticos del pensar."
Cree que si fuésemos capaces de ponernos diferentes sombreros de pensamiento sería más fácil que todas las personas de un grupo estuviesen dispuestas a mirar el problema desde diferentes ángulos, sin ceñirse a los de su preferencia, poniendo en cada etapa toda la atención.

¿Y cómo sobreponernos a este problema del ego? Según de Bono, creando seis etapas diferentes en un debate, para que en cada etapa se pueda hablar, de forma colectiva, desde una perspectiva determinada. Para ello define los seis sombreros (cada uno de un color) que nos tenemos que poner en un proceso de pensamiento para que así podamos analizar el problema desde seis ángulos diferentes. Por ejemplo, cuando toque hablar de algo negativo, hablamos de ello en su turno pertinente, pero si algún compañero quiere hablar de algo negativo cuando toca ser creativo, se le indica que en ese momento no toca hablar de esto.
Los seis sombreros de Bono son:
  • Sombrero blanco - que se ocupa de hechos objetivos y cifras
  • Sombrero rojo - que da el enfoque emocional
  • Sombrero negro - que cubre los aspectos negativos, por qué no se pueden hacer las cosas
  • Sombrero amarillo - que cubre el optimismo, la esperanza, el pensamiento positivo
  • Sombrero verde - el de la creatividad e ideas nuevas
  • Sombrero azul - el del control y la organización el proceso de pensamiento
Resultado, un análisis mucho más completo de los problemas, con las personas hablando abiertamente del asunto desde posiciones que posiblemente no les hubiese gustado representar y así aseguramos que un problema se analiza exhaustivamente.
Pruébalo en tu próxima reunión y coménta aquí cómo te fue.
Mas info:
  1. PDF de "Seis sombreros para pensar"  
  2. Wikipedia 

martes, 1 de febrero de 2011

El idioma. ¿modifica nuestros manera de pensar?

Hablar en un idioma o en otro, ¿modifica nuestra manera de pensar?

Investigaciones recientes confirman que así es, el hecho de utilizar un idioma nos hace ser más diestros en unas habilidades u otras. El caso más extremo lo muestra Lera Boroditsky en el Scientific American de Febrero, en su artículo "How Language Shapes Thought". En el comenta cómo, p.ej, en la cultura Pormpuraaw un crio de 5 años sabe identificar siempre y en todo momento donde está el norte. ¿Por qué? Porque cuando tienen que dar indicaciones siempre lo hacen referenciando todo con respecto al norte. "Pepé está sentado al suroeste de la mesa." ¡Pobre de aquel que no sabe orientarse! ¿Cuantos premios nobeles sabrían decirnos, con los ojos vendados dónde está el norte? Tomemos el caso de los rusos, tienen palabras diferentes para el azul claro y el azul oscuro: ello les permite discriminar visualmente más tonos de azul.

El hecho de que la gente hable diferentes idiomas, ¿implica que piensan de forma diferente? Noam Chomsky con sus teoría del lenguaje, pensaba que no. Pero se ha demostrado que no es así, y que la gente que es bilingüe ve las cosas diferentes en función del idioma que utiliza.

O sea, podemos decir que nos hemos forjado a partir de los idiomas que hablamos.

Más info: