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miércoles, 15 de junio de 2011

Los manager efectivos repiten sus mensajes

La investigación de Leonardi y Neeley ha demostrado finalmente que el método que usaban nuestros padres con nosotros es más efectivo de los que nos parece. Repite el mensaje hasta la saciedad, que éste llega más claro a su destinatario. Repite el mensaje. Repite el mensaje. ¿Entiendes lo que hay que hacer?

Según su publicación "Effective Managers say the same thing twice (or more)" en el Harvard Business Review de mayo 2011,
"Sabemos que los managers efectivos se repiten a sí mismos al menos una vez (...) a veces hasta 3 ó 4 comunicaciones redundantes. (...) Es más vimos que los managers sin poder formal planificaban sus comunicaciones redundantes y frecuentemente pasaba poco tiempo entre el primer mensaje y su repetición. (.,.) "Los managers con poder son más reticentes (...) tienden a repetir el mensaje cuando perciben que no les han hecho caso (...) pero los managers sin poder son más efectivos. Consiguen hacer que la gente haga el trabajo en menos tiempo"
¡Que plastas eran nuestros padres! ¡Ordena la habitación! ¡Ordena la habitación! O sea que a fuerza de repetir un mensaje el receptor gradúa su importancia. Lo hacíamos y peor aun ¡lo seguimos haciendo!

Repite conmigo: Lo importante en la comunicación efectiva es repetir y repetir y repetir el mensaje. Da igual lo que digas, ¡pero repítelo!  (¿Acaso no hacen esto los políticos y les funciona que te mueres?)

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Cuántos minutos hacen falta para hacer una presentación efectiva?

Bastan 21. Eso sostiene y justifica Manuel Campo Vidal en el programa de RNE "No es un día cualquiera". Participó en el congreso "El ser Creativo: Congreso de mentes brillantes" donde limitaron la intervención de cada participante a sólo 21 minutos porque según ellos este "es el tiempo que se estima que el cerebro humano mantiene su atención al 100%". Comenta Manuel Campo que no todos los que intervinieron lo consiguieron, pero que los asistentes valoraron muy positivamente que sólo hablase cada uno de ellos los minutos asignados.

En una gran empresa española el Director General utiliza un sistema similar pero relacionado con las presentaciones de sus directivos: sólo les permite traer 5 diapositivas de Power Point, que además no pueden contener texto menor de un cierto tamaño. Cuando viene cualquier directivo a despachar con él, lo primero que hace es contar el numero de hojas que trae; después observa si algún texto es de tamaño menor al permitido. Si el directivo incumple cualquiera de las dos premisas, se le invita a marchar: los directivos que no son capaces de sintetizar una idea, no se consideran válidos en esta gran empresa.

Al final ambas historias ilustran el mismo concepto: ¿sabes comunicar de forma sucinta una idea? Si eres capaz, tu capacidad de "enganchar" a tu público es muy alta, lo que te llevará al éxito.

sábado, 6 de marzo de 2010

Decálogo de un Seductor

Si te pregunto si sabes comunicar efectivamente, igual dudas. Pero si cambio la pregunta y te pregunto si sabes seducir, sonríes, y piensas, ¿de qué va? Claro, igual no somos buenos comunicadores, pero cuando llega a la seducción, ¡no fallamos!

Pero ¿hay alguna diferencia entre seducir y comunicar? No me refiero a la seducción sexual, me refiero a seducir a una persona para conectar con ella: para ser su amigo.

Hace años encontré en una revista, (era o el "Muy Interesante" o el "Quo", ¡que pena que perdí el origen de la reseña!) un magnífico Decálogo de un Seductor. Ahí va:
  1. Sonría con asiduidad. No cuesta nada.
  2. Para ser interesante hay que interesarse.
  3. Trate siempre de que la otra persona se sienta importante.
  4. Recuerde siempre que la persona con la que ud. habla está cien veces mas interesada en sí misma, en sus necesidades y sus problemas antes que en ud, y los suyos.
  5. El principio más profundo en el carácter humano es el anhelo de ser apreciado.
  6. No es posible ganar una discusión. La única forma de lograr una victoria es tratar de evitar la pelea.
  7. Muestre que considera las ideas y sentimientos de la otra persona tan importantes como los suyos.
  8. Empiece con elogios y aprecio sincero. Llame la atención sobre los errores de los demás indirectamente.
  9. En lugar de censurar a la gente, trate de comprenderla y saber por qué actúa así. Es más provechoso que la crítica y de ahi surgen la simpatía y la tolerancia
  10. Sea un buen conversador. Es muy importante prestar atención exclusiva a la persona que habla. Nada encierra tanto lisonja como eso. Recuerde que la habilidad para escuchar resulta más rara que cualquier otra habilidad humana.
¿Se parecen o no la seducción y la comunicación efectiva?

Para saber más: Cristina Aced escribió recientemente un magnífico Decálogo para una comunicación valiosa. Quieres saber más, ve a Comunicación efectiva de Javier Ortego